
El Centro Comercial Luz del Tajo, atendiendo a la política medioambiental de SONAE SIERRA, es un complejo comercial sensibilizado con la necesidad de preservar el medio ambiente.
Por ello, durante la fase de diseño y construcción y ahora en su funcionamiento, han sido y son implementadas una serie de directrices medioambientales basadas en el Sistema de Gestión Medio Ambiental de SONAE SIERRA, definido de acuerdo con la norma ISO 14001 (Norma de ámbito internacional que regula las certificaciones ambientales).
Las acciones medio ambientales implantadas tienen varios objetivos, tales como la adopción de medidas de minimización del consumo de recursos (energía y agua), una gestión adecuada de los residuos generados y la reducción de la contaminación atmosférica y acústica. También se persigue una labor didáctica y de concienciación en los visitantes del centro, por ejemplo, mediante el fomento del uso de papeleras selectivas de residuos, con la colocación de carteles sensibilizadores o facilitando información a través de la organización de eventos medioambientales.
Uno de los mayores impactos ambientales del centro es el consumo energético, por ello en Luz del Tajo hemos adoptado las siguientes medidas para minimizar este impacto:
En relación a consumos del agua igualmente se han implementado Sistemas de control que permiten potenciar su minimización:
Del mismo modo, tenemos en cuenta la calidad del agua suministrada y de los vertidos que van a la red del alcantarillado, para ello:
Los residuos están siendo separados por diferentes tipologías: residuos no peligrosos (papel/cartón, envases de vidrio, residuos orgánicos, envases de plástico y metal, palets de madera, etc.) y residuos peligrosos (pilas y baterías, aceites minerales, fluorescentes, etc.).
Por un lado, para los primeros se utiliza un sistema de recogida selectiva. De esta forma, de la basura generada, más del 25% se envía para reciclar, siendo uno de los principales objetivos de Luz del Tajo el de aumentar la tasa de residuos reciclables para 2006.
Además, los residuos peligrosos son entregados a un gestor autorizado para su tratamiento.
Para reducir la contaminación atmosférica generada por el funcionamiento del Centro, los filtros de las campanas de los restaurantes son analizados y limpiados periódicamente para evitar la emisión de olores y grasas. Asimismo, se controlan las emisiones de las calderas del centro. Por último, la calidad del aire en el interior es analizada periódicamente y el sistema de climatización es controlado de forma que permita mantener un confort higrotérmico.
Para más informaciones sobre nuestra estrategia de desempeño ambiental por favor consulte.